Reparación de tejados y cubiertas en Zaragoza
Capital y provincia. Aquí la cubierta no la castiga la lluvia: la castigan el cierzo, el granizo y un salto térmico que en la costa no existe.
Zaragoza es zona de servicio completa: la capital y toda la provincia, de la Ribera del Ebro a Calatayud, de las Cinco Villas a Caspe. Y es una zona que pide leer la cubierta de otra manera, porque el clima no se parece en nada al del litoral.
En Barcelona una cubierta se arruina, casi siempre, por agua que entra despacio durante años. En Zaragoza llueve poco — del orden de 320 mm al año, la mitad que en Barcelona — y aun así las cubiertas fallan igual. Fallan por otra cosa: por viento, por golpes de agua concentrados y por dilatación.
El cierzo es el factor número uno
No es un detalle pintoresco: es la causa técnica que más trabajo nos da en esta zona. El cierzo sopla del noroeste, seco y sostenido, con rachas que superan con holgura los 80 o 90 km/h varias veces cada invierno. Sobre una cubierta hace tres cosas:
- Succión en aleros, bordes y cumbrera. El viento no empuja la teja hacia abajo, tira de ella hacia arriba. Por eso las piezas que se mueven son siempre las mismas: las del perímetro. Una teja árabe solo apoyada por gravedad, que es como está colocada media ciudad, no tiene nada que la sujete contra esa succión.
- Levanta láminas y chapas mal fijadas. En cubierta plana, un solape de lámina despegado o un remate de peto flojo son el punto por donde el viento mete la mano y va abriendo el sistema entero.
- Arrastra polvo, hoja y grava hasta los sumideros y los canalones, que es la razón por la que aquí se atascan incluso en épocas en que no ha llovido.
La respuesta correcta es fijación mecánica en las zonas críticas — alero, cumbrera, limatesas y bordes — y remates bien rematados, no volver a colocar cada año las mismas piezas sueltas.
Llueve poco, pero cae de golpe
El régimen de lluvia de Zaragoza es de tormenta: meses secos y, de pronto, una tormenta de verano que descarga en veinte minutos lo que en otro sitio caería en una semana, muchas veces con granizo. Esto tiene dos consecuencias muy prácticas:
- El canalón trabaja al límite justo el día que toca. Un canalón que lleva meses acumulando polvo y hoja seca no evacúa un aguacero de tormenta: rebosa contra la fachada o descarga hacia el interior. La limpieza aquí no es estética, es lo que evita la entrada de agua.
- El granizo pica las cubiertas. Rompe tejas ya cansadas, abolla la chapa, agujerea el policarbonato de claraboyas y lucernarios, y deja microfisuras en láminas asfálticas vistas que no se ven desde abajo hasta que aparece la mancha en el techo. Después de una tormenta fuerte de verano conviene revisar, aunque de momento no gotee.
Frío de verdad y calor de verdad
El clima continental de Zaragoza somete a la cubierta a un trabajo mecánico constante: heladas en invierno y temperaturas superficiales que en verano pasan de 40 grados. Dos efectos concretos:
- Ciclos de hielo y deshielo. El agua entra en el poro de la teja, del mortero o del revoco, se congela, expande y va abriendo la fisura. Es lo que degrada aquí una teja porosa o un revoco de fachada mucho más rápido que en la costa, y se combate reduciendo la absorción con un hidrofugante y cerrando las fisuras antes de que entren en el ciclo.
- Dilatación diaria. Una lámina impermeabilizante que se calienta y se enfría todos los días acaba fatigando por las juntas y por los encuentros con petos, sumideros y chimeneas. Por eso en Zaragoza damos preferencia a sistemas con buena capacidad de movimiento y, sobre todo, a no dejar nunca la impermeabilización vista sin protección.
Qué nos encontramos según la zona de la ciudad
- Casco Histórico, San Pablo, La Magdalena y el entorno del Coso. Edificio antiguo, cubierta inclinada de teja árabe sobre estructura de madera, patios interiores estrechos y medianeras compartidas. Lo habitual son piezas desplazadas por el viento, faldones con la madera cansada y encuentros con la medianera del vecino mal resueltos.
- Delicias, Las Fuentes, San José, Torrero y los barrios de los años cincuenta a setenta. Es la mayor bolsa de trabajo de la ciudad: bloques con cubierta plana, muchas veces con la impermeabilización original o con capas superpuestas de parches sucesivos. Sumideros infradimensionados, petos fisurados y agua embalsada.
- Actur, Valdespartera, Arcosur y ensanches recientes. Construcción más moderna, pero con terrazas y áticos donde el fallo típico está en el encuentro con la carpintería, en la jardinera y en las perforaciones hechas después de la obra sin sellar bien.
- Casetas, Garrapinillos, Montañana, Movera, Utebo, Cuarte, Cadrete o La Puebla de Alfindén. Vivienda unifamiliar y chalet: alero, canalón, torreta y cubierta de teja mixta, con el viento como protagonista.
- Naves y polígonos — Plaza, Malpica, Cogullada, Empresarium, Ciudad del Transporte. Panel sándwich con solapes abiertos o tornillería con la arandela degradada, claraboyas quebradizas por el sol y canalones interiores de gran sección que, cuando se atascan, descargan dentro de la nave.
La provincia, no solo la capital
Trabajamos en toda la provincia de Zaragoza, y en los pueblos el tipo de edificación cambia: mucha casa tradicional de adobe o tapial, con teja árabe sobre rollizos de madera y cañizo, aleros cortos y, a menudo, humedad de capilaridad en el primer metro de muro.
Ahí hay un error que vemos repetido y que conviene decir antes de que alguien lo cometa: un muro de tierra no se sella con cemento ni con pintura plástica. Encierra el agua dentro y acelera la degradación del adobe. La solución pasa por que el muro pueda transpirar, por tratar la capilaridad desde abajo y por que la cubierta y el canalón dejen de verter agua contra esa pared.
Cubrimos, entre otras, la Ribera Alta y Baja del Ebro, Valdejalón, Campo de Borja, Campo de Cariñena, la Comunidad de Calatayud, las Cinco Villas, Bajo Aragón-Caspe, Campo de Belchite, Daroca y Aranda.
Cómo organizamos los trabajos aquí
Con transparencia, porque es lo que más preguntan: el presupuesto es cerrado y lleva el desplazamiento incluido, así que venir de fuera no encarece la obra. Concertamos la visita con día y hora, y agrupamos los encargos de una misma zona de la provincia en salidas programadas.
Y cubrimos la provincia entera: capital, área metropolitana y comarcas, del Ebro a la Comunidad de Calatayud y de las Cinco Villas al Bajo Aragón-Caspe. No hay zona de la provincia que quede fuera.
Qué hacemos aquí
Barrios de Zaragoza donde trabajamos
Y en toda la provincia
Dudas frecuentes en Zaragoza
¿Trabajáis en Zaragoza aunque la empresa sea de Barcelona?
Sí. Zaragoza capital y toda la provincia son zona de servicio, igual que el área de Barcelona: concertamos la visita con día y hora, y el presupuesto que te damos es cerrado y con el desplazamiento ya incluido, así que el hecho de que vengamos de fuera no te encarece la obra.
El cierzo me mueve las tejas todos los inviernos. ¿Tiene solución?
Sí, y es un problema de fijación, no de teja. En Zaragoza una cubierta de teja árabe simplemente apoyada por gravedad no aguanta rachas de más de 80 o 90 km/h: el viento genera succión en los aleros y en las esquinas, que es justo por donde empieza a levantar. La solución es fijar mecánicamente las piezas de las zonas críticas (alero, cumbrera, bordes y limatesas) y rehacer los remates. Volver a colocar las mismas tejas sueltas cada año no arregla nada.
Aquí casi no llueve. ¿Por qué se me agrieta la terraza?
Porque a una impermeabilización no la mata la lluvia, la mata el movimiento. Zaragoza tiene una oscilación térmica enorme: de bajo cero en invierno a más de 40 grados de temperatura superficial en verano. Ese ciclo dilata y contrae la lámina todos los días, y acaba fatigando las juntas y los encuentros con petos y sumideros. Por eso aquí priorizamos sistemas elásticos y protegidos del sol, no el material más barato.
¿Vais a los pueblos de la provincia o solo a la capital?
A toda la provincia: Ribera Alta y Baja del Ebro, Valdejalón, Campo de Borja, Cariñena, Calatayud, Cinco Villas, Caspe, Daroca y el resto de comarcas. En los pueblos agrupamos además los encargos de la misma zona en salidas programadas, y eso ajusta el precio.
Mi casa del pueblo es de adobe y tiene la pared baja húmeda. ¿Es el tejado?
Puede que no. En construcción tradicional de adobe o tapial, la humedad en el primer metro de pared suele ser capilaridad: el muro chupa agua del terreno porque no hay barrera bajo la cimentación. Eso se trata por abajo, no por arriba. Ahora bien, un alero corto o un canalón que descarga contra la fachada empapa ese mismo muro y multiplica el problema, así que hay que mirar las dos cosas antes de decidir. Lo que nunca hay que hacer en un muro de tierra es sellarlo con cemento o pintura plástica: encierra el agua dentro y acelera la ruina del adobe.
La nave tiene cubierta de uralita. ¿La podéis quitar?
No. La retirada de fibrocemento con amianto solo puede hacerla una empresa inscrita en el RERA, con plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral y gestión del residuo como peligroso. Te lo decimos claro y te orientamos sobre cómo plantearlo, pero no es un trabajo que podamos hacer nosotros. Sí podemos encargarnos de la cubierta nueva una vez retirada.
También trabajamos en
¿Tejas movidas, terraza que filtra o granizo?
Vamos a verlo y te damos precio cerrado por escrito, con el desplazamiento incluido. Sin compromiso.
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